Segundos en Bundesliga y a tan solo dos puntos del magnifico RB Leipzig de Julian Nagelsmann, el Borussia Mönchengladbach está siendo una de las sorpresas, de la mano del ex tecnico del Salzburgo, Marco Rose.
Durante el verano, se apostó firmemente por una inversión económica para traer jugadores como Stefan Lainer, Breel Embolo o Marcus Thuram entre otros para dar el toque personal del técnico alemán.
Las piezas ya estaban sobre la mesa, ahora Rose tenía que conseguir que su Borussia compitiese en la Bundesliga al más alto nivel, algo que está demostrando ya hoy, pocos meses después de hacerse cargo del equipo.
La construcción de un proyecto
Con el anuncio sobre la salida de Dieter Hecking en abril, el club firmo a Marco Rose para cambiar la mentalidad defensiva de la plantilla y sobre todo eliminar la defensa de cinco, donde actuaban como carrileros ofensivos jugadores como Patrick Herrmann o Thorgan Hazard, que estaban más acostumbrados a jugar por todo el frente de ataque.Durante el verano, se apostó firmemente por una inversión económica para traer jugadores como Stefan Lainer, Breel Embolo o Marcus Thuram entre otros para dar el toque personal del técnico alemán.
Las piezas ya estaban sobre la mesa, ahora Rose tenía que conseguir que su Borussia compitiese en la Bundesliga al más alto nivel, algo que está demostrando ya hoy, pocos meses después de hacerse cargo del equipo.
La pizarra de Marco Rose
Rose llegaba a este nuevo proyecto con argumentos de sobra para creer en él. Una UEFA Youth League, unas semifinales de Europa League y dos títulos de Liga austriaca eran la carta de presentación del técnico lipsiense.
En Austria acostumbraba a usar un 4-3-1-2, esquema que estamos
viendo en “Los Potros”, pero con mucha menos asiduidad que en el Salzburgo. A
destacar el rol del mediapunta que presiona al mediocentro rival buscando dificultar
la salida de balón. Estamos viendo como aquí esta usando a Embolo o Herrmann,
jugadores muy distintos a los que usaba en Austria para esa posición, como eran
Minamino o Wolf.
En la imagen anterior vemos como se distribuían sobre el campo los
jugadores del Salzburgo de Rose en la temporada 18/19. A continuación veremos
este esquema aplicado al Borussia de esta temporada, aunque cabe destacar que
no solo usa este 4-3-1-2, sino que en ocasiones varía a un 4-2-3-1.
Los laterales en ambos costados se suman al ataque en cuanto se
les presenta la ocasión, tanto Lainer en derecha como Wendt o Bensabaini en
izquierda aportan mucha profundidad en el juego a “los Potros”.
Los delanteros corren buscando espacios en las bandas. Desmarques
diagonales hacía fuera que aprovechan los interiores para meterse por dentro y
acompañar a Embolo o Herrmann en el juego interior.
Así funciona la pizarra de Marco Rose.
La pieza inalterable, Stefan Lainer
En las anteriores fotografías, hemos observado diferentes jugadores que compartían rol en el Salzburgo como en el Borussia, siendo Lainer la única constante presente en ambos equipos.
Clave para iniciar posesiones desde atrás, se antojaría difícil
para el elenco de Marco Rose progresar hasta el campo rival sin el lateral
austriaco. Siempre abierto en banda, cuando su equipo sale de la presión rival,
se mete en la zona habilitada en la espalda de los centrocampistas rivales
generando espacio para un posible pase en largo.
La presión enfocada desde el mediapunta
Una vez Stefan Lainer consigue generar espacios en el equipo
rival, toca repartir esos espacios para que sean ocupados por los diferentes
jugadores de ataque. Al jugar Lainer por banda derecha, se acumulan gran
cantidad de futbolistas en el lado opuesto, entre ellos, una de las piezas
clave, el mediapunta que actúa por detrás de los dos delanteros (Plea y
Thuram). En ese rol tienden a actuar dos jugadores, el ex del Schalke, Breel
Embolo y Herrmann.
Tanto el suizo como el alemán tienen buena toma de decisiones en
la zona de ¾ y su giro para orientar al equipo y dar coherencia a las jugadas
de ataque son clave. Ambos son los primeros en orientar tanto la posesión, como
la presión.
Breel Embolo es el segundo jugador con más participación en el
Borussia. Más de un toque por cada jugada finalizada.
Sin duda, uno de los valores donde más destaca el equipo de Marcos
Rose. Siempre atentos a una posible perdida de balón para llevar a cabo dicha
tarea, ha formado un grupo de jugadores con gran capacidad de sacrificio en la
presión tras perdida. Los renanos saben
muy bien a donde tienen que llevar el balón, porque así, cuando sufran una
perdida, podrán recuperarlo con más facilidad y lanzar a los delanteros a que
recorran el campo con una verticalidad alucinante.
La importancia de Plea y Thuram
Ambos delanteros atacan la espalda de los defensores rivales en
momento de transición. En ese preciso instante, gracias a su potencia física y
su capacidad para encarar y batir al guardameta rival o buscar apoyos de
compañeros en la frontal del área.
Entre
ellos suman once goles y diez asistencias siendo una de las parejas más letales
este año en la Bundesliga. La pareja de delanteros franceses es una de
las que más duelos ofensivos ganan en toda su liga.
En apenas unos meses, Marco Rose ha conseguido domar al “potro” y
todo apunta a que será capaz de clasificar a su nuevo equipo a la Champions
League, sino levanta un título de liga 43 años después en el Borussia Park.
Por David Martínez.



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