La tradición de cantar villancicos en decenas de estadios de la Bundesliga ha llegado para quedarse y es tal su éxito que amenaza con extenderse definitivamente por todo el país.
El parón invernal ya no comienza con el pitido final del partido definitivo de la primera vuelta, sino al concluir las últimas notas del O Tannenbaum en las gradas de media Alemania
El parón invernal ya no comienza con el pitido final del partido definitivo de la primera vuelta, sino al concluir las últimas notas del O Tannenbaum en las gradas de media Alemania
Todo comenzó en 2003 en el barrio de Köpenick, al Este de la capital alemana, en el estadio An der Alten Försterei del Union Berlin. El 23 de diciembre, 89 aficionados del entonces equipo de Bundesliga 2 se organizaron a través de un foro, saltaron las vallas durante la noche y se colaron en las gradas para cantar villancicos.
Un año después ya eran 300 los fans que se juntaron, como se puede ver en este vídeo vintage, pero asumieron que sin permiso del Union aquello se podía descontrolar así que desde entonces involucraron al club, que en aquellos momentos tenían problemas más importantes, ya que el equipo había descendido a la Tercera División.
Hoy, 16 años después de la primera edición, la tradición ha crecido de una manera que nadie imaginó en sus inicios. Este 23 de diciembre más de 28.500 personas llenaron las gradas y el césped del estadio berlinés, para cantar los villancicos alemanes más populares junto a su Glühwein (vino caliente) y su Bratwurst. Los pioneros echan de menos la improvisación de los primeros años y el espíritu familiar, que aunque se intenta mantener, es complicado con tantos miles de personas.
La iniciativa ha sido tan exitosa que ya son muchos los equipos alemanes que han decidido imitar esta bonita tradición y llevarla a su estadio. Mención especial merece el Borussia Dortmund y su Signal Iduna Park, donde a mediados de diciembre se reunieron más de 65.000 personas para festejar la Navidad, una cifra de récord que demuestra que este fenómeno no para de crecer en el país teutón.
Colonia, Leverkusen, Dresden, Nuremberg, Gelsenkirchen... son ya muchas las ciudades que se han sumado al "Weinachtssingen" y se espera que en los próximos años continúe una expansión imparable por toda Alemania de un evento que comenzó casi clandestinamente por un centenar de locos que quisieron celebrar la Navidad de una manera diferente en el estadio de su amado Union Berlin.


Comentarios
Publicar un comentario